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miércoles, 27 de enero de 2021

No a la privatización del agua en Tuxpan: diputado Marco Medina


27 enero 2020.- El Alcalde de Tuxpan, Juan Antonio Aguilar Mancha, pretende privatizar el sistema de agua potable en perjuicio del pueblo tuxpeño. Para ello ha iniciado un procedimiento de municipalización del agua, para estar posteriormente en posibilidades de entregar el servicio como concesión a algunas empresas, con las cuales ya tiene tratos anticipados.

El diputado federal por Tuxpan, Marco Medina aseguró que "La privatización de los servicios públicos es una bandera que siempre ha enarbolado el Partido Acción Nacional, por lo que no resulta extraña esta actitud. Y es compatible con la política neoliberal en la que han coincidido con sus aliados políticos del momento. Sin embargo, siempre han ocultado sus verdaderos propósitos. Hoy, ese objetivo ya lo tienen avanzado y sin duda lo tratarán de llevar a cabo si no se les detiene y se les desenmascara.

El camino ya lo tienen ensayado: crear una atmósfera de ineficiencia del servicio actual, destacar algunas inconformidades ciudadanas, generar un consenso sobre la municipalización y, una vez concluida ésta, concesionar el servicio a empresas privadas, con las cuales ya se cuenta para respaldar financieramente estos pasos e, incluso, para promover las candidaturas que les convengan. Habría que cuestionar si la coalición que encabeza el PAN ya cuenta en estos momentos con los dineros de enganche que se utiliza generalmente en estos casos. Habrá que decir en su momento qué otros políticos ya están también metidos en el ajo.

Cabe señalar que toda política de privatización de un servicio público se ha logrado mediante sobornos millonarios, que en su momento se trasladarán a la ciudadanía cuando tengan que pagar tarifas más altas, convirtiendo un bien público en un negocio particular.

Tenemos varios ejemplos. Uno de ellos: el exgobernador Duarte, arquetipo de la corrupción en Veracruz y en México, confesó públicamente su corrupta participación con Odebrecht, empresa brasileña a la que concedió la privatización del agua en Veracruz. De esta manera se concesionó al consorcio Grupo MAS el servicio del agua potable en la zona metropolitana de Veracruz-Boca del Río-Medellín, cuyas autoridades municipales cedieron sus facultades constitucionales a la concesionaria. El resultado fue que se encarecieron las tarifas de cobro, la prestación del servicio a la ciudadanía recaba cada vez más quejas y Duarte y sus colaboradores se enriquecieron aún más.

 Ahora, en Tuxpan, la familia Mancha, en un intento de política trans-trienal, buscará dar los primeros pasos en este gobierno y consolidar la privatización en el próximo, política muy conocida entre los gobiernos neoliberales que estuvieron al frente del país en las últimas décadas, en donde se ponían de acuerdo, incluso aunque unos fueran azules y los otros rojos, para continuar de uno a otro sexenio la política de privatización.

Ahora que el gobierno veracruzano, encabezado por el Ing. Cuitláhuac  García, está haciendo un esfuerzo extraordinario invirtiendo más de 150 millones de pesos en  una fuente de captación directa de agua en el Xúchitl, en la rehabilitación de la planta de tratamiento de aguas residuales, para evitar la contaminación del río, y en la construcción de un tanque elevado de agua de 10 mil metros cúbicos, obras de infraestructura hidráulica sin precedentes, la autoridad municipal quiere bloquear la inversión para hacer su negocio particular y que los tuxpeños paguen las consecuencias con un pago más elevado del servicio del agua potable.

El abandono del mantenimiento y la falta de obras indispensables para brindar un mejor servicio, que se dio en las administraciones pasadas, se están corrigiendo con nuevas inversiones del gobierno estatal. Las imperfecciones en el servicio de agua y las descargas contaminantes en el río se tendrán que corregir, se está avanzando ya en ello, pero eso no puede servir de pretexto para convertir un servicio vital para la ciudadanía en un negocio y entregarlo a particulares, con el contubernio de una familia que quiere perpetuarse en el poder con los consabidos enjuagues para beneficio propio.

El acceso al agua potable debe ser concebido como un derecho humano fundamental, no como una mercancía ni moneda de cambio entre intereses particulares y políticos ambiciosos. En esto creemos en la Cuarta Transformación.

Esa idea la seguiremos defendiendo y promoviendo. Por ello, alertamos a la ciudadanía de Tuxpan a que abramos bien los ojos y no nos dejemos engañar. Estamos ya a unos meses de contar con un mejoramiento sustancial en el servicio de agua potable, sin interrupciones, y de tener al 100% la planta de aguas residuales. Hay ya obras importantes. Vendrán seguramente más inversiones. En este contexto, no se puede permitir que avance ni un milímetro el plan ambicioso de privatización. En mi carácter de diputado federal, estaré atento a este tema y, en el marco de mis facultades, denunciaré cualquier paso que se de en este sentido. Todo siempre al lado de la gente."